Independencia de Cataluña: Malestar en el Ejército Español

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Cataluña es sin duda la principal destinataria de la misiva real en la que se pide superar las divisiones y la “persecución de quimeras”. Pero, además, es posible que vaya dirigida a un colectivo que no ha ocultado su malestar ante los últimos acontecimientos: el Ejército. La ‘impunidad’ con la que el Gobierno catalán ha jugado con los sentimientos independentistas de una parte de sus ciudadanos, lanzando órdagos y amenazas sin recibir respuesta alguna del Ejecutivo de Rajoy, que sigue atrincherado y escondido en La Moncloa, ha sido el pretexto para que resurjan viejas aspiraciones del sector más conservador del instituto armado. Esas pretensiones vienen de lejos pero se han amplificado a raíz de unas declaraciones desmesuradas de un coronel del Ejército, Francisco Alamán. El militar las realizó antes de la Diada y, pese a los evidentes excesos en los que incurrió, parece haber reclutado a un buen número de seguidores. Su malestar es público y notorio porque todos ellos han utilizado el mismo sistema que el Monarca, la Red, para expresarse. Y lo han hecho de una manera que nos retrotrae a los primeros años del postfranquismo, lo que explica en parte la inquietud de la Corona.

Francisco Alamán habló a principios de mes, cuando ya se había convocado la manifestación de la Diada, con alertadigital.com y abrió la espita. Aseguraba entonces que los independentistas catalanes, para consumar su obra rupturista, “deberán pasar por encima de mi cadáver y el de otros muchos militares”. Y lo explicaba de la siguiente manera: “Los militares hicimos un juramento sagrado: cumplir el ordenamiento constitucional que consagra la unidad de España como principio irrenunciable. También juramos defender su integridad territorial hasta con nuestras propias vidas. Tenemos algo que esa gente nunca tendrá: sentido del honor y sentido del deber”.

Los partidos independentistas catalanes no tardaron en reaccionar. ERC reclamó la comparecencia en el Congreso del ministro de Defensa, y Solidaritat per la Independència exigió el arresto del oficial. Alamán llegaba a cuestionar que el independentismo pueda ser mayoritario en Catalunya, con argumentos como que “en vida de José Antonio, la Falange llegó a reclutar a más militantes en Barcelona que en Madrid” y que “la burguesía catalana que hoy abraza la causa nacionalista fue el sector más fervorosamente franquista que hubo en España”. Lo más escalofriante era esta reflexión del oficial: “La situación actual es muy parecida a la del 36, pero sin sangre. Por desgracia, los datos nos indican que la situación no hará sino empeorar en los próximos meses y años”.

foto mía

Las declaraciones de Alamán hubieran quedado como un hecho aislado y anecdótico si no fuera porque, como recoge elespiadigital.com, otros militares han secundado su postura. Esa web cita, entre otros, al coronel(r) de La Legión Mariano Cañas, quien ya se habría enfrentado al ministro Morenés mediante una carta en la que le decía: “Tenga usted en cuenta que militares, guardias civiles y policías hicieron un juramento de defender España y a lo mejor acaban cansándose de ser los tontos de la película y a lo peor, si se les necesita, no acatarán ni lo que usted decrete ni lo que les manden sus jefes superiores.

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Porque la lealtad a la Patria es infinitivamente más importante que ser lacayo de un partido”. Otro coronel, José Luís García-Conde Gómez, plantea: “Inconcebibles son los comentarios que se leen en el sentido de que el Ejército está sólo para defender a España de los enemigos exteriores. ¿A qué España se refieren? ¿A la que quede tras el desgajamiento de alguna parte de ella?” Y no son los únicos comentarios en la misma línea.

Lo hay que recuerdan el caso del teniente general José Mena. Sus palabras el 6 de enero de 2006 sobre los riesgos del Estatuto catalán -durante la celebración de la Pascua Militar- provocaron su inmediato cese, un arresto de ocho días y su pase fulminante a la reserva por orden del entonces ministro de Defensa, José Bono. Mena había defendido que las Fuerzas Armadas tendrían que intervenir si algún Estatuto de Autonomía sobrepasase los límites de la Constitución, refiriéndose al Estatut.

Mucho más allá va el comandante de Artillería José Luis Fuentes García, que arremete contra los políticos y contra el ‘juancarlismo’: “Hay que terminar con esta casta política inepta, parasitaria y corrupta. Hay que terminar con estos políticos de café, pasillo y ministerio. (…) España no va a ser destruida por esta clase política inepta, corrupta y traidora a su patria. Antes la muerte. En España el experimento de la democracia monárquica parlamentaria, a día de hoy, ha fracasado con estrépito. (…) Un fracaso y un estrépito que se hace sentir y sufrir a diario por las calles de nuestra España”.

Todas estas reflexiones llaman la atención por su extemporaneidad, teniendo en cuenta que hace casi cuarenta años que se puso fin al régimen dictatorial de los militares que encabezaba Francisco Franco. Pero no pueden pasar desapercibidas en un momento en el que la crisis y el descontento generalizado de la ciudadanía -española y catalana- ante los sacrificios que se le imponen, puede actuar como el caldo de cultivo ideal para crecer y multiplicarse. A falta de partidos de extrema derecha, que sí han aprovechado la coyuntura en otros países europeos para fortalecerse, estas manifestaciones de descontento en el seno del Ejército son el síntoma de que España no es ajena a lo que sucede en su entorno. Y es en ese contexto en el que también habría que interpretar la carta del Rey y su petición de una “acción decidida y conjunta de la sociedad, A TODOS LOS NIVELES, en defensa del modelo democrático y social que entre todos hemos elegido”.

Nota de la Redacción

Sí, es de perogrullo decirlo, pero para la profesión militar,  la integridad territorial es un tema sensible.Santiago de Chile, 29-09-2017.

Equipo Podergeopolítico.com

Fuentes.La República.com,Alerta Digital

Imágenes  Twitter,Alerta Digital